Pronunciamiento ante asilo político otorgado a Edgar Vaca
Lunes, 23 de Enero de 2017 04:34

 

IMPUNIDAD DE DELITOS DE LESA HUMANIDAD

 

Estamos cerca de cumplir treinta años de uno de los capítulos más oscuros de la historia ecuatoriana, porque  propagó  las  prácticas de tortura, ejecuciones extrajudiciales o la desaparición forzada de personas, cuya injusticia nos sigue ensombreciendo. Es necesario recordar el papel que jugó durante el período 1984 -1988 el General Edgar Vaca a quien el gobierno estadounidense le concedió asilo político el 17 de enero pasado. El entonces capitán de policía fue Jefe del SIC-10, unidad operativa clandestina dirigida sobre todo a reprimir y aniquilar a miembros de organizaciones  político-militares.

 

A través de la asistencia y acompañamiento a víctimas y familiares de víctimas, la CEDHU denunció la práctica sistemática de los mencionados delitos de lesa humanidad perpetrados durante el régimen de León Febres Cordero, y posteriormente en el informe de la Comisión de la Verdad publicado en 2010 Edgar Vaca  figura como presunto responsable  en ocho casos donde existió la tortura y la muerte de sus víctimas. A principios de la década de los 90, encabezó una comisión jurídica en defensa de los policías responsables  por la desaparición forzada de Santiago y Andrés Restrepo.

 

En el año 2001 la policía judicial lo investigó por supuesta interferencia de llamadas telefónicas en tareas de espionaje a las Fuerzas Armadas y a políticos. A pesar de las múltiples denuncias en su contra nunca fue juzgado y menos sancionado, por el contrario siguió ascendiendo hasta llegar a ser Comandante General de la Policía.

 

Cuando se inició el proceso penal en su contra por delitos de lesa humanidad –tortura, violencia sexual y desaparición forzada-  cometidos contra  tres miembros de Alfaro Vive Carajo, huyó a Estados Unidos; allí fue detenido por la Interpol el 27 de enero de 2016, por fraude migratorio pero puesto en libertad una semana después y un año más tarde se le concede asilo político, a quien es requerido por la justicia ecuatoriana para determinar su responsabilidad en tan graves delitos.  

 

La Comisión Ecuménica Derechos Humanos expresa su preocupación ante el hecho de que delitos de lesa humanidad continúan en la impunidad. Más aún cuando una de aquellas personas que deben responder ante la justicia ha sido acogida y protegida en calidad de perseguido, cuando fueron ellos quienes persiguieron, torturaron y desaparecieron seres humanos.  

 

Mientras no se juzgue y se sancione a los responsables de graves violaciones de derechos humanos, no puede hablarse de la construcción de una sociedad alternativa de justicia y de paz.